domingo, 13 de diciembre de 2009

La gran mentira de un mundo sostenible...

Desde hace un tiempo, y especialmente esta última semana con motivo de la cumbre celebrada en Copenhague, se nos ha querido hacer ver la urgencia de hacer un mundo sostenible y el interés de los paises en ello. El debate sobre premisas falsas, e inexistentes propósitos de cambio, provocan que las conclusiones a las que se llegan también sean erróneas, más bien, diría ya, falsas y malvadas.
Cuando hay un interés real en cambiar algo, considero que se deben poner encima de la mesa el análisis crítico de la situación y a partir de ese análisis, que también debe ser veraz, construir la base para llegar a un cambio real y duradero.
El análisis es claro: una pequeña parte del mundo vive con el estómago lleno, con todos los recursos (muchas veces expoliados a los paises subdesarrollados), y los otros 3/4 del planeta se muere de hambre. ¿Cuál es la sostenibilidad del planeta? Que nadie pase hambre, que no se tenga esa desigualdad tan cruel y evidente. ¿La solución? No quiero ser simplista, no es tan fácil encontrar una solución, pero también es evidente que no hay necesidad de encontrarla. Simplemente un dato: Si cada país desarrollado reduce el 5,7% en gastos de armamento, el problema del hambre estaría solucionado y la distribución de los alimentos podría ser más equitativa y justa. Esto es sostenibilidad, lo otro es injusticia e hipocresía.

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